viernes, 15 de agosto de 2014

Diosa de la Batalla




Morrigan disfrutaba de estar en el campo de batalla y si no existía el conflicto, no dudaba en iniciarlo como en la historia de la Incursión del Ganado de Cooley (Cattle Raid of Cooley) donde da comienzo a la acción robando una vaca con poderes mágicos.
Morrigan solía aparecerse en los enfrentamientos cantando o emitiendo gritos que infundían coraje en los guerreros o mataban de miedo a los enemigos. Cuenta la leyenda que en la batalla de Connacht y Ulster, Morrigan convocó a los hombres de las cuatro provincias de Irlanda para que definan su suerte en las tierras de Garech  e Ilgarech y muchos murieron por el sólo hecho de entrar en pánico ante su llamada. Sólo los supervivientes tuvieron la chance de que Morrigan recolecte sus almas de una forma similar a las Valkirias de la mitología nórdica. La recolección de almas por parte de Morrigan, muchas veces a cargo de Badb no estaba motivada por el mero entretenimiento sino que detrás de ello se encuentra la idea de guiarlas al Otro Mundo. Hay en esta historia un componente interesante, Morrigan primero los convoca y muchos perecen de miedo ante su sola presencia y solo los más valientes sobreviven para enfrentarse en el campo de batalla, podríamos interpretar esto como una especie de selección de los más aptos y honorables.
En otra oportunidad, cuando los Túatha Dé Dannan estan a punto de ir a la guerra con los Fomores Morrigan declara su intención de participar en forma directa en dicho enfrentamiento:”Seré capaz de matar, destruiré a aquellos que sean débiles” son sus palabras.
No es de extrañar que los Celtas tuviesen en tan alta estima a una Diosa con facetas bélicas pues ellos mismos se involucraban frecuentemente en disputas por territorios o ganado. A diferencia de las guerras de la actualidad, impulsadas pr intereses económicos o políticos, las guerras de los celtas tenían un componente de supervivencia.
 Incluso las mujeres celtas tenían un rol activo en las batallas pues peleaban junto a los hombres como iguales y eran reconocidas por su ferocidad como lo cuentan los historiadores romanos de la época.  No existía en aquel entonces el concepto actual de “sexo débil” y las mujeres gozaban de amplios derechos y obligaciones, incluída la defensa de la tierra pudiendo las mismas liderar a los hombres en la batalla como es el caso de la célebre Boudicca del clan de los Icenios.
Morrigan en su aspecto de Diosa Guerrera se presenta para infundirnos coraje y acompañarnos frente a las batallas de la vida de cualquier índole. Nos ayuda a pelear con aquellos aspectos de nosotros con los que estamos en conflicto y ella misma puede iniciar la batalla haciendonos ver nuestro lado oscuro.
Morrigan esta presta a ayudarnos a conquistar nuestros miedos y también nos desafía haciendonos reflexionar sobre las cosas en la vida por las que vale la pena pelear. Toda batalla implica un cambio y Ella esta dispuesta a motivarnos con su grito.

Extracto del libro:"Morrigan: Respondiendo al llamado".

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