Morrigan tiene el don de la profecía no solo en lo referente a la guerra si no al destino de la humanidad.
Se la asocia a los aspectos más oscuros y a veces teminos de la energía femenina, con la capacidad de destruir y crear a la vez.
Como protectora, Morrigan fortalece a las personas para que enfrenten los desafíos con gran poder personal, incluso frente a la adversidad.
Morrigan no solo guía las almas a la muerte y al renacimiento sino que también orienta la iniciación y los procesos de sanación, especialmente a nivel emocional.
Preside las iniciación tanto en los aspectos espirituales como en la vida en general. Cabe destacar que toda iniciación involucra una muerte y un renacer.
En su faceta de metamorfa, Morrigan nos enseña y guía en los momentos donde es preciso adaptarse y cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario